La economía de la República Dominicana enfrenta en 2026 una encrucijada entre el crecimiento moderado y la necesidad de reformas estructurales profundas. Los principales organismos internacionales proyectan un avance significativo de la actividad económica, aunque con importantes condiciones y riesgos.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) dominicano se acelerará hasta 4.5 % en 2026, tras una expansión estimada en 3.0 % en 2025, acercándose a su tendencia de mediano plazo de alrededor del 5 % anual. Esta proyección se sustenta en la recuperación de sectores clave como turismo, exportaciones y crédito interno, y en políticas fiscales y monetarias favorables.
El presupuesto del Estado Dominicano para el año 2026 asciende a un monto de $1 billon 841 mil millones de pesos ($1,841,000,000,000.00) equivalente a una presion tributaria de 15.5%, equivalente a $1 billon 342 mil millones y un deficit fiscal de 3.2%, igual a $280,575,000,000 millones de pesos, menor que en el año 2025. Los gastos corrientes ascienden a $1billon 622 mil millones de pesos, equivalente al 18.7% del PIB.
En términos de escala económica, el PIB nominal proyectado para 2026 es de aproximadamente RD$8.7 billones, frente a RD$7.98 billones estimados para 2025, lo que representa un crecimiento de más de 9 % en valor nominal.
La inflación se mantiene contenida dentro del rango objetivo del 4 % ±1 p.p., con previsiones de cerrar 2025 alrededor de 3.7 % y estabilizarse cerca del 4 % en 2026.
El sector público dominicano continúa operando con un déficit fiscal moderado. El FMI proyecta que el déficit del Gobierno Central Presupuestario se reduzca a alrededor de 3.2 % del PIB en 2026, desde 3.5 % estimado para 2025, en parte gracias a ajustes en el gasto y una contención gradual del déficit bajo la Ley de Responsabilidad Fiscal.
En cuanto a la deuda pública consolidada, los datos del FMI muestran que se mantiene en niveles manejables, con alrededor de 58.2 % del PIB proyectado para 2026, tras una ligera variación interanual en torno al 59 % entre 2024 y 2025.
Estructura productiva y retos fiscales
Aunque los indicadores macroeconómicos reflejan estabilidad y crecimiento continuado, persisten desafíos estructurales. La estructura tributaria dominicana sigue siendo dependiente de impuestos indirectos, con una presión fiscal aún baja en relación con el tamaño de la economía. Esto limita la capacidad redistributiva del Estado y la suficiencia de recursos para inversión social y productiva.
El crecimiento proyectado para 2026 debe verse también en el contexto de la competitividad y la productividad. Sectores como la infraestructura, la educación y la innovación requieren mayores niveles de inversión pública para sostener un crecimiento más inclusivo y menos vulnerable.
Las proyecciones del FMI y otros organismos muestran que la economía dominicana puede mantener una senda de crecimiento sólida en 2026, con una expansión real del PIB cercana a 4.5 %, estabilidad inflacionaria y déficits fiscales controlados. Sin embargo, la capacidad del país para transformar este crecimiento en bienestar social sostenido dependerá de reformas fiscales amplias, mejoras en la eficiencia del gasto y una política tributaria más progresiva.
Las perspectivas economicas para el 2026 que el gobierno ha proyectado ez muy optimista, sin embargo el complejo panorama mundial con los aranceles de Donald Trump, la debilidad del peso frente al dolar, el alto endeudamiento, la falta de una politica de incentivo a la produccion interna y un deficits fiscal que no baja podria disminuir el crecimiento proyectado.
Si bien las cifras macroeconómicas apuntan a estabilidad y dinamismo relativo, el verdadero desafío será traducir esos números en mayor productividad, equidad social y resiliencia frente a riesgos externos.
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