septiembre 13, 2026
Omega: «Me preguntan por Yeni Berenice y digo es el perdón más grande que he tenido que dar después del de mi madre»

«Yo estoy libre, corro libre como el agua y eso se siente tan bien”, afirma el popular merenguero al considerarse un hombre nuevo y dejando un pasado de violencia y situaciones conflictivas

Omega “El Fuerte” se considera un hombre nuevo. Su manera de hablar es más pausada y precisa. Su discurso y comportamiento exponen a un ser humano muy distinto al que años atrás era más seguido en los medios de comunicación por las controversias y episodios violentos que por su trabajo artístico.

Hoy, tras una transformación espiritual se observa diferente, sin miedo y con el perdón en su corazón. Así de fácil confiesa haber perdonado a su madre biológica y a la fiscal Yeni Berenice Reynoso, a quien enfrentó fruto de su comportamiento por violencia de género.

El merenguero urbano confesó haberse quitado de la espalda un gran peso que cargaba, fruto de la ira, el resentimiento y el dolor que albergó desde muy niño, como consecuencia al rechazo que sufrió de parte de su progenitora biológica.

Relató cómo su padre llegó adonde su hermana mayor, en barrio La Isabela de la capital dominicana, y lo entregó para que le cuidaran al pequeño.

En su narración, el artista específicó que su progenitora ya tenía a su hermano mayor, que era más claro de piel y con los “ojos amarillos”, y cuando ella se lo entregó a su padre ésta le dijo: – llévate ese chiquito, yo no lo quiero… “Resulta que el chiquito era yo” (Omega).

A seguidas agregó: “Yo estaba enfermo, con sarampión, también estaba feíto, pero el otro era un poquito más blanquito, con lo ojos más amarillos y pelo rojizo. – Yo me voy a quedar con ése. Llévate ese morenito, el chiquito, yo no lo puedo tener” (insistió la madre cuando se iba a separar de su pareja).

Esa es la conmovedora historia que le contaron a Omega desde que era un niño sobre cómo su madre decidió desprenderse de él para toda la vida.

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