De la enjundiosa pieza de rendición de cuentas dada a conocer por el ciudadano presidente de la República Dominicana, Luis Rodolfo Abinader Corona, el recién pasado 27 de febrero de 2026, la sexta de su exitosa gestiones de gobierno, se destacan aspectos muy significativos desde la óptica del crecimiento del país, en sentido general.
En dicha rendición de cuentas el señor presidente de la República mostró emoción, orgullo y satisfacción por haber cumplido con la palabra empeñada de presentar las obras civiles, avance económico, metas alcanzadas en educación, logros en salud, lucha denodada contra la corrupción, futura construcción de un puerto espacial y megas inversiones, previamente prometidas al pueblo dominicano.
También se refirió a los 150 millones de toneladas de tierras raras, la instalación de una red de puertos secos en la frontera, disminución de la pobreza sustentada por cifras ofrecidas por la CEPAL y la FAO.
Sin lugar a dudas, fue una completa y abundante rendición de cuentas en la que dio respuesta a una oposición política crítica de su gestión de gobierno, que en muchas ocasiones ha manifestado que el gobierno inaugura obras inconclusas o que no se estaba invirtiendo en obras necesarias, reclamadas por las comunidades.
A pesar de que el gasto de capital, no ha alcanzado el total de lo que se ha presupuestado, no menos cierto es que hay que destacar que la gestión gubernamental del presidente Abinader no ha dejado una sola semana de inaugurar nuevas obras y haber concluido obras de pasadas administraciones, como parte de la continuidad del Estado.
Obras propuestas en sus programas de gobiernos y, de gran utilidad para las comunidades ávidas de dichas obras que han venido a llenar las necesidades de los residentes en dichas comarcas.
Estas no han sido obras de relumbrón o innecesarias, para llenar el ego o la megalomanía de un mandatario, sino obras que han venido a impactar directamente en las economías de las familias dominicanas y del país, que por muchos años las reclamaban y que hoy son una realidad.
Entre estas obras de infraestructuras se encuentran: acueductos, circunvalaciones, autopistas, apartamentos, presas, aeropuertos, inversiones en el sector eléctrico, entre otras.

Con este impresionante inventario de obras llevadas a cabo durante casi 6 años de administración Abinader, se ha puesto en práctica por primera vez la descentralización y democratización de las obras públicas en la historia más reciente de la nación dominicana, evitando concentrarse en unos pocos puntos o comunidades, sino extendiéndose a todo lo largo y ancho de la geografía nacional, desde las grandes ciudades hasta las más recónditas comunidades.
Solo en el año 2025, el Ministerio de Obras Públicas ejecutó RD$47,290 millones de pesos, siendo este el nivel de inversión más alto de los últimos doce años, incluyéndose 69 obras con una inversión superior a los RD$33,732 millones.
En ese marco, el primer mandatario de la nación dominicana citó proyectos entregados en Pedernales, señalando que hoy día esa demarcación tiene disponible acueducto, aeropuerto, carreteras, muelle turístico, hoteles, entre otros proyectos.
En Azua, se han llevado a cabo 112 obras, entre ellas, la avenida de circunvalación, el centro universitario de la UASD, el hospital traumatológico, nuevos acueductos y reservorios para irrigación agrícola.
En Barahona, se realizaron 73 obras, como la presa de Montegrande, la carretera de Barahona-Enriquillo y muchas más construidas y en proceso. En Bahoruco, señaló el presidente que se han construido 43 nuevas obras.
La mayor cantidad de ejecuciones, se encuentran en la provincia Santo Domingo con 385 obras, Santiago con 221 obras, San Cristóbal con 118 obras y el Distrito Nacional con 100 obras, entre ellas: el proyecto Nuevo Domingo Savio, la remodelación del Estadio Olímpico Félix Sánchez, el hospital Padre Billini y muy pronto el Túnel Expresó Plaza de la Bandera, la línea 2C del metro de los Alcarrizos, entre otras no menos importantes.
En lo concerniente al turismo el primer mandatario resaltó que en el año 2025 ese sector recibió más de 11.7 millones de visitantes, lo que representa un crecimiento interanual de 4.3%, equivalente a casi 500 mil visitantes adicionales respecto al año 2024 y, más de 4 millones respecto al año 2019.
Con emoción el presidente de la República Dominicana comunicó que el país es ya el 2do destino turístico de América Latina, sólo superado por México.
La nación dominicana es hoy un hub turístico del Caribe, pues se está recibiendo más de un visitante por cada habitante que alberga el territorio nacional.
En el contexto del crecimiento económico, estabilidad macroeconómica, creación de empleo, aumentos de salarios y poder adquisitivo, así como la protección social focalizada, se ha reducido la pobreza a los niveles más bajos de la historia dominicana.
Entre los años 2024 y 2025, la pobreza general se redujo de 19% a 17.3%, lo que representa una disminución de 1.7 puntos porcentuales.
En relación a la frontera dominico-haitiana se iniciará allí el proyecto más importante y ambicioso, jamás concebido, una red de puertos secos bajo el régimen de zona franca y centros logísticos.
Dicha iniciativa moverá más de 300 millones de dólares de inversión totalmente privada, con la cual se fortalecerá la soberanía con desarrollo y competitividad.
Todo lo anterior no solo han sido palabras, han sido hechos, pues dichas realizaciones son palpables en todo el territorio nacional, mostrando que lo que ha prometido el mandatario lo ha cumplido, honrando su palabra.
Es importante destacar que todas estas obras, si se comparan con las que se ejecutaron en pasadas gestiones de gobiernos, la de esta gestión han resultado más económicas, pues hoy se gasta e invierte con frugalidad, eficiencia, pulcritud, transparencia, honestidad y rendición de cuentas, respetando y cumpliendo los debido trámites.
Todas estas realizaciones impactan hoy en la economía y finanzas de las distintas comunidades donde se han llevado a cabo y por ende impactan a nivel nacional.
La República Dominicana avanza de forma sostenida. Si el entorno internacional es favorable se podrá alcanzar el 4.5% del PIB pronosticado en el presente año 2026.
Solo se espera que las conflagraciones bélicas no se incrementen aunque el entorno externo amenaza con desestabilizarse de forma pronunciada, más aún con los ataques guerreristas de EE.UU. e Israel contra Irán.
Ojalá puedan llegar a un entendimiento en busca de paz, armonía y estabilización económica y financiera, pues de lo contrario muchas de las iniciativas de este y otros países quedarían solo en el tintero.
Elevamos preces al Todopoderoso para que reine la paz en pos del bienestar de todos los dominicanos y el resto del mundo.
jpm-am
felix.felixsantana.
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