El hombre se ha interesado en hablar sobre la vida sobre la tierra, expresando diferentes orÃgenes. Sin embargo, no se ha puesto de acuerdo en un origen común, lo cual ha llevado a hablar de Evolución y Creación. Algunos piensan que ha habido ambas cosas, Creación y luego evolución, pero no tienen muchos seguidores, por no ser ni cientÃfica ni de fe. De toda manera, la vida sobre la tierra es real.
La vida humana desde el punto de vista evolutivo, se conforma con lo que la ciencia determina, se nace, alimenta, crece, se reproduce y muere. Respetando a los que asà piensan, hay que entender que son dignos de pena, pues la muerte es el fin, a pesar de sostener que en la materia nada se termina, sino que todo se transforma. Entonces, qué ha pasado con los que han muertos? Dónde están?
Desde el punto de vista de los creacionistas, la vida sobre la tierra no termina con la muerte, sino que se prolonga hacÃa una eternidad. Este punto de vista depende en gran manera de fe, pero una fe fundada en lo dicho por ese Dios que narra la Biblia. También, hay otras creencias religiosas que hablan de vida más allá de la muerte, como el judaÃsmo e islamismo. Esto indica que la mayorÃa de los humanos, creen en vida después de la muerte.
Todos los dÃas se oye, o se ve que muchas personas mueren, más de cien mil personas. Nacer es un milagro, morir es natural. Empero, hay que entender que la vida y la muerte no eran objetivos de Dios, pues éste creó humano con la idea de que pudiera decidir si vivirÃa para siempre, o morirÃa. De ahà que, puso dos árboles en medio del huerto de Edén: árbol de la vida, para vivir para siempre, y el árbol de la ciencia del bien y del mal, que produce muerte, Gén. 2:16, 17; 3: 22.
El pecado que se fundamenta en incredulidad o duda y desobediencia traerÃa la muerte. Adán y Eva, fueron los primeros pecadores y por tanto el pecado entró al mundo (Rom. 5: 12)., la paga del pecado es muerte (Rom. 6:23). La muerte no es una teorÃa, sino que es una realidad e impotencia del hombre, pues por más esfuerzos que se han hechos, nadie escapa de la muerte, y por tanto del miedo, esclavitud y fatalidad de ella.
La vida se manifiesta y perdura en el ser humano dependiendo de varias circunstancias, pero todas están basadas en el pecado. Muchos plantean que la muerte viene por la situación de la alimentación, como también de la contaminación del entorno, asà mismo como dependiendo de la herencia genética. No obstante, éstas son productos de la causa principal que son los diversos pecados cometidos por los humanos.
En los primeros siglos de la humanidad muchos de los hombres duraban cientos de años. Adán vivió 930 años; Set, 912; Enoc, 905; Cainán, 910; Jared, 962; Matusalén, 969; Noé 950, entre otros. Estos eran años similares a los actuales, puesto que la forma de medir los años era por medio de las estaciones, las cuales siempre han sido las mismas: invierno, primavera, verano y otoño. De acuerdo a algunos los calendarios, los años han oscilado entre 360 a 365 dÃas.
La vida del hombre se ha reducido demasiado por causa del pecado que se ha aumentado significativamente. Por eso, Dios redujera la vida: «Y dijo Jehová: No contenderá mi espÃritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus dÃas ciento veinte años» Gén. 6:3. En tiempo del rey de Israel, David, escribió «Los dÃas de nuestra edad son setenta años; y en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos» Salm. 90:10.
Dios quien es el creador de la vida del hombre, decidió darle al hombre eternidad en Cristo, pero bajo las condiciones de vida eterna y condenación eterna. Está escrito: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él». Jn. 3;16, 17.
jpm-am
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