Se informó sobre la búsqueda de estrategias y se prometió mejoras para acabar con ese flagelo.
Se había informado sobre la búsqueda de estrategias y prometido mejoras para acabar con ese flagelo. Sus resultados, sin embargo, se han tornado rezagados ante una infinitud de desagües sin protección en distintas calles y avenidas del Distrito Nacional y Santo Domingo Este.
Por ejemplo, a mediados de 2022, la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) había presentado un nuevo modelo de tapas en fibra de vidrio “reforzado”, que serían colocadas en los registros sanitarios del Gran Santo Domingo. La CAASD explicó que se utilizarían ese tipo de tapas para evitar que sean robadas y luego vendidas por desaprensivos.
En junio de este año, el alcalde de Santo Domingo Este, Dío Astacio, había anunciado otro plan para “proteger la infraestructura del alcantarillado” en ese municipio. Consistía en la fabricación de tapas de concreto, en color amarillo y con las siglas del ayuntamiento (ASDE) en rojo.
Esa tapa, muy particular a las que se han utilizado y las que ya habían presentado la CAASD, se elaboró en ese estilo para facilitar su “identificación” y mejorar el “embellecimiento urbano”, según había explicado el alcalde.
Después de dos semanas del último reportaje sobre este tema, este diario recorrió ayer el Distrito Nacional y el municipio Santo Domingo Este, y documentó la misma situación de siempre: hoyos descubiertos en medio de las vías y rejillas pluviales sin parrillas.
