febrero 28, 2026

Irineo Ubrí advierte sobre una “emergencia alimentaria” ante el costo inalcanzable de la canasta básica y exige soluciones estructurales al Gobierno

SANTO DOMINGO, RD. – El comunicador y analista político Irineo Ubrí calificó como una “afrenta a la dignidad del trabajador dominicano” las cifras más recientes del Banco Central, que colocan el costo promedio de la canasta básica por encima de los RD$48,500, una realidad que, a su juicio, condena a la mayoría de las familias dominicanas a una precariedad permanente.
Ubrí sostuvo que, aunque en escenarios internacionales se destaquen indicadores macroeconómicos positivos, la realidad cotidiana de los hogares dominicanos refleja una situación muy distinta. A este contraste lo definió como la “macroeconomía del caldero”, una economía que no se mide en estadísticas, sino en la dificultad diaria para llevar alimentos a la mesa.
“No podemos seguir celebrando el crecimiento del PIB mientras el 20 % más pobre de nuestra nación necesita RD$29,137 para apenas sobrevivir, cuando el salario mínimo real en muchas empresas ni siquiera alcanza esa cifra. El dominicano no come estadísticas; come arroz, habichuelas y pollo, y hoy esos productos se han convertido en artículos de lujo”, expresó el analista.
Asimismo, señaló que el aumento salarial aplicado en febrero de 2026 fue absorbido por la inflación acumulada antes de reflejarse en el bolsillo de los trabajadores. Afirmó que el problema trasciende el ingreso mensual y evidencia una creciente brecha de desigualdad: mientras el Quintil 5 puede cubrir sus necesidades con relativa holgura, el Quintil 1 enfrenta un déficit constante que solo conduce al hambre o al endeudamiento.
Llamado a la acción: propuestas de solución eficaz
Ante este panorama, Irineo Ubrí hizo un llamado firme al Gobierno Central para abandonar los “parches temporales” y adoptar políticas estructurales que garanticen la seguridad alimentaria de los sectores más vulnerables. Entre sus propuestas destacan:
Revisión de la cadena de comercialización: intervención directa del Estado para eliminar la especulación de intermediarios que encarece los productos desde el campo hasta la mesa del consumidor.
Subsidios focalizados en la producción: apoyo directo a los agricultores mediante insumos y combustibles, asegurando precios justos desde el origen.
Fortalecimiento de la red de abasto popular: ampliación y transparencia de los mercados del Inespre, transformándolos en una estructura permanente y accesible en cada municipio.
Pacto por la seguridad alimentaria: convocatoria a los sectores productivos para establecer precios máximos en productos esenciales de la dieta básica, protegidos de la volatilidad del mercado.
“La estabilidad social de un país depende de la paz en la mesa de sus ciudadanos. Es momento de dejar la retórica y aplicar una política económica con rostro humano, que garantice el pan al alcance de todos”, concluyó Ubrí.

Contacto de Prensa:
Oficina de Comunicaciones Irineo Ubrí
Santo Domingo, D.N.

About The Author