
La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), manifestó “su rotundo desacuerdo” por las agresiones sufridas por miembros de la iglesia católica, la comunidad Arroyo Vuelta y otras pertenecientes al distrito municipal de Zambrana, en el municipio de Cotuí, perpetradas por la “empresa minera Barrick Gold, con el apoyo de miembros de la Policía Nacional y el Ejército de la República Dominicana” durante una intervención el miércoles.
Los obispos consideran inadmisible que el afán de lucro prime sobre la vida y la tranquilidad de las familias afectadas en la zona
Asimismo, indicaron que además de Durán fue herido otro sacerdote y varias personas de las comunidades pertenecientes a municipio de Cotuí.
Dispuesta a mediar
Hicieron un llamado a las autoridades para que se fomente el diálogo “en el cual estamos dispuestos a participar para buscar una solución justa a esta situación”, al tiempo de invitar a que los hechos sean investigados con imparcialidad, donde los responsable de los abusos se les aplique las medidas correspondientes.
“Recordamos que la explotación de los recursos naturales debe realizarse con responsabilidad social, ambiental y ética”, dijeron.
Invitaron a todo el país a expresar de manera pacífica su rechazo a estas prácticas. Al tiempo de pedir a los fieles que se unan en oración para que reine la justicia y la paz en nuestra patria.
