marzo 4, 2026

imagen

EL AUTOR es misionero, coordinador de la entidad Paz Dominicana.

Los que piensan que el mundo se encuentra atravesando tiempos convulsos, confusos y de grandes definiciones, piensan correctamente, pero de manera parcial, ya que los grandes pensadores de la actualidad, de una u o otra manera responden a grupos dominantes de poder e intereses de un mundo que ya dejo de existir o en otros casos uno que se va evaporando ante la mirada atónita de las viejas generaciones, y las expectativas de las nuevas generaciones conjuntamente con los que estĆ”n naciendo en este tiempo, los mismos que fungirĆ”n como la generación de los segadores: ā€œPorque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siegaā€. Juan 4, 37.

De tiempo en tiempo surgen acontecimientos que escapan al entendimiento de los sabios u entendidos, esos que sirviendo cuales atalayas de  los pueblos, han sido los primeros sorprendidos, cabildean ininterrumpidamente en sus bien formadas mentes, esforzĆ”ndose vanamente  en hacernos comprender la emergencia declarada que nos abate como una bajo su control, consiguiendo asĆ­ oscurecer aĆŗn mĆ”s a los pueblos que abrevan del pozo contaminado de sus saberes, y les pesa la vergüenza de tenerse que declarar ciegos, por consiguiente, recurren al engaƱo antes de aceptar su declarada incompetencia.

La nueva ola de eventos sucediendo sí responde a una línea de autoridad en el mando, por supuesto, totalmente divorciada de ese mundo viejo desvaneciéndose ante nuestros ojos ¿Cómo les haremos entender? Las Escrituras Divinas, que nos la habían vendido como creencias religiosas, en verdad gozan de una autoridad científica reñida con lo que pudiéramos señalar como falsa ciencia, es el profundo misterio del engaño de la gran babilonia, que nos vendió la verdad como mentira, la verdadera ciencia como creencias y a la autoridad rectora en este mundo, divorciada de la naturaleza o la creación divina.

AsĆ­ le dieron un lugar al caos, le dieron forma y apostaron un poderoso ejĆ©rcito de militares guerreristas sumisos a su lĆ­nea de mando, para imponerlo, y los que se rebelaron en contra del orden nacido del caos les llamaron rebeldes, fueron tratados como eran tratados los profetas de la antigüedad: ā€œAsĆ­ que dais testimonios contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas. Ā”Vosotros tambiĆ©n llenad la medida de vuestros padres! Ā”Serpientes, generación de vĆ­boras! ĀæCómo escaparĆ©is de la condenación del infierno?ā€. Mateo 23, 31-33.

En el orden del caos surgido, los principios en los que  se sustentaba son entre otras cosas: Negar con los hechos las verdades que se afirman en los labios de los apostatas; aparentar ser en lugar de ser; anular a los justos, mientras nos vestimos de su ejemplo aunque se este realizando lo contrario; hablar de libertades dentro de un sistema de esclavitud sostenido por sus demagogos; defender el libre mercado en un rĆ©gimen económico monopolizado; seƱalar a los tiranos como demócratas, y a la tiranĆ­a de democracia, etc., etc., etc.,…

Es exactamente ese orden del caos el que se encuentra cayendo, sus muros, antes inviolables, los estamos derrumbando, y animo a quienes les pueda interesar, a escalar la cima de este enfoque primigenio y asĆ­ pudieran iniciarse en la senda del entendimiento que nos encontramos recorriendo bajo el cumplimiento obediente del precepto dado por nuestro amado maestro Ieoshua Ha Mashia (Jesucristo) con categorĆ­a de mandamiento, a que nos amemos los unos a los otros como Ɖl nos amó.

Gracias a ese orden que no es orden, sino representación en sí mismo del caos que amenaza la existencia de los hijos del Dios Altísimo, fue que se le dio entrada a la cruenta y caótica industria minera aurífera y de otros metales preciosos, a cielo abierto y con la utilización en altas concentraciones del veneno mÔs letal que conoce el mundo: El Cianuro. Un modelo de progreso acorde al orden del caos que se nos impuso para una nación conviviendo en una isla con el hermano Haití, de una extensión territorial de 48, 442 kilómetros cuadrados. Una industria minera insostenible con la vida, solo justificada por el orden del caos aupado por los extintos Peter Munk y Adnan Khashoggi.

Crisis

Bajo esa lógica siniestra una clase política y empresarial de La Dominicana hizo posible las operaciones de la empresa minera Barrick Pueblo Viejo Dominicana Corporation, filial de la ahora Barrick Mining en un 60 %, de capital canadiense y sudafricano, y Newmont Mining en un 40%, de capital estadounidense de Norteamérica. Desde la renuncia abrupta del CEO de Barrick Mining, Mark Bristow, a finales de septiembre del año 2025, esta empresa atraviesa una de sus peores crisis administrativas y financieras, obligÔndola a ofrecer sus principales activos en América en OPI.

Barrick Mining desaparecerƔ, convirtiƩndose en otra empresa, que tendrƔ que operar bajo los estƔndares de responsabilidad y sostenibilidad, y si se demostrara, como asƭ serƔ, su evidente daƱo causado a nuestra riquƭsima biodiversidad, rƭos, bosques, montaƱas, a la fauna y a la vida de los seres humanos, la misma entrarƭa en protocolo de cierre inmediato, preservando y conservando asƭ el resto del territorio dominicano.

Newmont, con Natascha Vijoen liderĆ”ndola, se perfila como la mĆ”s idónea para adquirir el 60% de Pueblo Viejo en CotuĆ­, pasando la totalidad de la mina de todos los dominicanos a fungir como la Ćŗnica en posesión legal de los derechos mineros para realizar una explotación minera, en el marco de un bien concebido plan de cierre de dicha mina acorde a lo convenido en el contrato especial de derechos mineros, y de acuerdo a lo mandatorio en la ley minera 146-71 vigente, la ley ambiental 64-00, y demĆ”s leyes adjetivas de nuestro marco legal y la constitución de La Dominicana.  La Presa de Hatillo daƱada por esas operaciones mineras infernales, es una buena evidencia del mal, como asĆ­ le denominó el intelectual argentino Miguel Bonazo al modelo Barrick de Peter Munk en ese entonces.

Donald Trump quien ha alzado su bandera contra la maldad que ha esclavizado a una gran mayorĆ­a de naciones de su Ć”mbito, en ese ā€œnuevo viejo orden mundialā€ del caos, del satanismo, el trafico de niƱos, los narcoterroristas, los criminales de la industria farmacĆ©utica, de la industria quĆ­mica de la alimentación, y por supuesto, contra el crimen transnacional organizado de la industria minera quĆ­mica aurĆ­fera y de otros metales preciosos a cielo abierto con la utilización de cianuro; lleva consigo la enorme responsabilidad de iniciar a nuestra America hacia un mundo nuevo.

La administración del Presidente Trump, junto a una gran alianza de hombres y mujeres de buena voluntad, en la que se encuentra el Presidente Vladimir Putin de La Federación de Rusia, entre otros, conformando el ejĆ©rcito silencioso, tendrĆ” la trascendente responsabilidad de generar una transición en la industria minera extractivista, Ć©tica, moral, conveniente en primer tĆ©rmino para la nación de las Escrituras Divinas en el centro de su Escudo Nacional Dominicano, y asĆ­ demos al traste con una era caracterizada por las influencias de satanĆ”s, provocando por consiguiente, el definitivo despertar del glorioso pueblo de Duarte y los Trinitarios, tal como lo indica la profecĆ­a de nuestro patricio Juan Pablo Duarte y DĆ­ez: ā€œLos providencialistas son los que salvaran la Patria del infierno a que la tienen condenada los ateos, cosmopolitas y los orcopolitas (ciudadanos del infierno)ā€.

Nos aguarda mucho trabajo, requiere de nuevas energƭas, fuerza moral y espiritual, coraje, fe en Dios y sabidurƭa del cielo. No tengamos miedo YHVH esta con su pueblo de La Dominicana y jamƔs nos abandona.

jpm-am

CompƔrtelo en tus redes:

ALMOMENTO.NET publica los artículos de opinión sin hacerles correcciones de redacción. Se reserva el derecho de rechazar los que estén mal redactados, con errores de sintaxis o faltas ortogrÔficas.


About The Author